Horario: 21:30 a 01:00
Ubicación: Trincheras (Caspe)
Participantes: 2
Ayer propusimos una salida exprés para esta noche, pero el cielo no promete gran cosa. Muchas nubes y mucha incertidumbre que no invitan a salir, pero… como ya tenemos el coche cargado, nos arriesgamos y palante.
Al llegar al lugar de observación, una gran masa de nubes cubre todo el firmamento. La Luna, con su potente luz, intenta hacerse ver pero no lo consigue: Nubes 1 / Luna 0.

Nosotros a lo nuestro y, como si no pasara nada, montamos el equipo. Eso sí, nos ponemos en plan tumbona y mantita a esperar que la cosa mejore (seguro que lo hará y paciencia no nos falta).

Al cabo de un rato, se abre una ventana entre las nubes, así que, toca levantarse y aprovechar la oportunidad, mientras dure.

La ventana nos permite observar la conjunción de Saturno con la Luna y dedicarnos un rato a mirar, por el telescopio, los sugerentes anillos de Saturno y una de sus lunas,Titán, que hoy se ve muy tenue.

Ya puestos en el telescopio, vamos a por la Luna, que, aunque esta noche las nubes le han quitado el protagonismo, sigue siendo una verdadera maravilla. Ah, está a solo un día de ser la Luna del Cazador.


Nos metemos de lleno con ella, prestando atención a dos zonas del Terminador que no conocemos.
Cerca del Océano de las Tempestades, se encuentra el cráter Grimaldi, junto a otros que se ven en la foto. Más a la derecha, bajo el brillante cráter Ticho, podemos observar el cráter Bailly que, junto a otros, también se ven en la otra foto.

Se acabó lo que se daba y nuevas masas nubosas avanzan por el firmamento, así que, a tumbonear un rato más, hasta que la próxima ventana se abre ante nosotros.
Esta vez, la ventana parece empujar las nubes hasta comprimirlas.

Se forma, ante nosotros, una espectacular muralla que parece una sólida barrera de hielos árticos, en lugar de unas suaves y blanditas nubes, que, poco a poco, se van deshaciendo en el cielo.


Intentamos fotografiar las estrellas Epsilon Lyrae (conocidas como Doble Doble), en la constelación Lyra. Es un sistema estelar múltiple de al menos cinco estrellas, cuya estrella principal tiene el nombre de Pongaponga (nos encantan estos nombres). Con nuestro equipo no hay forma de pillarlas, así que, esperaremos a tener otro mejor.
Bien pasada la medianoche, un fresquito tirando a frio, empieza a dejarnos los huesos demasiado crujientes. Tenemos la opción de aguantar un rato, ponernos más ropa, o arriar velas y marchar a casa a por un caldito.
Nos decidimos por la tercera opción, todo sea por no sacar la ropa del coche.
Noche imposible para cielo profundo y constelaciones, muy buena para Luna y fascinante para paisaje celeste.
Los osados protas nos despedimos hasta la próxima salida.

¡Buenas noches y buenos cielos!
