Saltar al contenido

Salida Exprés 10/10/2026

Horario: 22:00 a 01:30

Ubicación: Camino Capellán (Caspe)

Participantes: 2

Estábamos indecisos entre salir o no salir. Sí, como Hamlet, pero en vez de una calavera en la mano tenemos un telescopio. La previsión no es muy halagüeña, pero… somos unos valientes y nos lanzamos a la aventura. Cargamos el coche y rumbo al lugar escogido para la observación.

Hemos hecho bien en salir porque el cielo está soberbio. Así que, montamos el equipo y a disfrutar.


Iniciamos la observación buscando a Saturno, que está situado debajo de la constelación Pegaso.

Hoy nos metemos de cabeza a intentar fotografiar Saturno con telescopio y móvil. Llevamos ya varias salidas sin conseguirlo.

Después de mil y un intentos desastrosos conseguimos, por fin, nuestras primeras imágenes de Saturno y sus anillos (Je, je, parece un bollo con alas, pero a nuestro equipo y a nuestra experiencia no se les puede pedir mucho más).

Cansados de quemarnos las neuronas con Saturno vamos a por constelaciones variadas, observando con el telescopio sus estrellas principales y algunos objetos de cielo profundo (cúmulos, nebulosas, galaxias…). Las noches sin luna son perfectas para estos menesteres.

Entre las constelaciones Cassiopea y Perseo, se observa el Doble Cúmulo de Perseo (NGC884 y NGC869).

Por debajo y a la derecha de Perseo, se distingue el cúmulo abierto Las Pléyades (M45) y su estrella principal, Alcyone, que pertenecen a la constelación Tauro.


Cambiamos al horizonte Oeste, donde se aprecian las constelaciones Cisne, Lyra y un poquito de Águila, con sus estrellas principales, Deneb, Vega y Altair.



Bien, ahora dejamos descansar el telescopio, bueno, quienes nos ponemos a descansar somos nosotros (sí, claro, en las tumbonas).



Volvemos al horizonte Este para disfrutar del hermoso paisaje que forman los cúmulos Las Pléyades y Las Híades (con la brillante estrella Aldebarán), en la constelacion Tauro.



Y, muy tranquilamente, vamos observando cómo se elevan las constelaciones Áuriga y Tauro, mientras esperamos la aparición completa de nuestro querido gigante Orión.

Ha sido una noche fantástica, con el regalazo de una larga, lenta y brillante Dracónida, que nos ha dejado asombrados y con la boca abierta (hemos soltado un alaaaaa, que se habrá oído desde Cancún).

Ahora, a recoger campamento y pa casa.



¡Buenas noches y buenos cielos!

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.