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Observación Astronómica Guiada 29/07/2026

Horario: 20:30 a 00:00

Ubicación: Balcón del Castillo del Compromiso (Caspe).

Participantes: Un montón.



La actividad de hoy es de carácter divulgativo, para socios y para el publico en general, aprovechando la cercanía del gran evento “Eclipse Solar Total” y la Luna llena de este mes, que tiene por nombre Luna del Ciervo.


Y no, no es que a la Luna le hayan salido unas hermosas astas. El nombre proviene de las culturas amerindias que lo relacionaban con la época de máximo crecimiento de las cornamentas de estos animales. Aunque la luna llena de Julio también recibe otros nombres, por ejemplo, Luna del Trueno ( inicio de las tormentas estivales) o Luna del Heno ( que indica la época de siega y recolección). Se podrían buscar más nombres ya que la riqueza cultural de los diferentes pueblos es infinita (o casi).



Cuando llegamos al Castillo ya hay un gran ambiente, con los telescopios colocados, muchos asistentes y Fran dando explicaciones maestras ante un numeroso grupo de interesados ( todos ansiosos de ver aparecer la Luna).

Ahora nos toca montar nuestro equipo y esperar pacientemente a que asome la Luna.

A simple vista ya se distingue una densa calima que restará nitidez a las observaciones pero, gracias a ella, cuando la Luna asoma por el horizonte Este nos regala un hermoso color rojizo, para pasar luego, conforme se va elevando, a tonos anaranjados y amarillentos.



Y empieza el espectáculo: Un desfile de personas mirando, a ojo desnudo, con prismáticos y a través de los diferentes telescopios (8 en total), a nuestra siempre hermosa protagonista nocturna.


Mozuelos y no tan mozuelos se suceden en la cola para poder observar, aunque sea un momento, a La Luna del Ciervo.


Las exclamaciones, ¡ooooh!, ¡guaaau!, ¡joooo!, se distinguen entre el alboroto de comentarios.



Poco a poco, la Luna se ha elevado hasta adquirir su tonalidad blanquecina habitual, aunque no por ello mejora la nitidez. Aparte de la evidente calima en zonas bajas, parece haber todo tipo de turbulencias que impiden sacar una foto decente de Doña Luna (no problemo, ponemos una, aunque no se distingue ni un cráter).



Sobre las once, el personal asistente ha ido desapareciendo como por arte de magia (quizá el gusanillo del hambre tiene algo que ver), y quedamos unos cuantos loquillos de la noche, apurando observaciones, charloteo y las tradicionales galletas.



Lentamente, empezamos a desmontar los equipos, muy contentos con esta noche tan especial. Muy buena asistencia de público y solo cabe esperar que se hayan encendido un montón de chispas astronómicas y pronto tengamos nuevos compañeros para las noches de observación.


Gracias a todos por vuestra asistencia!

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