Horario: 22:00 a 03:30
Ubicación: Mazaleón
Participantes: 3
Como ya va siendo habitual, nos dirigimos hacia Mazaleón para el encuentro con nuestra amiga y socia Merche. No es que la distancia sea mucha, pero no es fácil hacer salidas cortas hacia allí. Así que, cuando lo conseguimos, la noche se convierte en memorable.

Nada mas llegar, el equipo lo dirigimos hacia Venus antes de que se oculte detrás de los cipreses. En esta ocasión, Venus está situada junto a la Hoz de la constelación de Leo.

Como casi siempre, el objetivo es la Luna, pero esta noche sale a partir de las 00:30 y tenemos tiempo para dedicarnos a mirar constelaciones y localizar, con el telescopio, objetos del espacio profundo.

Desde nuestra ubicación el horizonte dominante es el Sur, así que dirigimos nuestra atención hacia la constelación de Escorpio, localizando el cúmulo abierto M7 (Cúmulo de Ptolomeo).

Sin olvidarnos de lo que tenemos sobre nuestras coronillas, aun a costa de sufrir una luxación cervical.

Por fin aparece la Luna con una tonalidad anaranjada que, al poco rato, vuelve a su color natural…

dedicándonos, a partir de entonces, a identificar cráteres y mares.


Volvemos al horizonte Sur, en concreto a la constelación de Sagitario, a por el asterismo “La Tetera”, formado por varias de sus estrellas. Hay que ver lo bien que te lo puedes pasar observando el cielo nocturno e intentando unir las lineas imaginarias entre algunas estrellas.

La constelación de Sagitario está en plena Vía Láctea, por lo que se pueden apreciar numerosos cúmulos y nebulosas (M8, M20 y M24). Hay muchos más objetos a observar pero, una de dos, o necesitamos ir al oculista o bien cambiar el telescopio (aunque no descartamos ambas posibilidades).

Después de un ratito de tumboneo en una noche espectacular, toca recoger el equipo bajo la atenta supervisión de la Osa Mayor.

